Invitada especial de mayo: Jessica Galera


Se escapa mayo de las manos, pero antes de que eso ocurra traigo a la invitada especial de este mes. No podía ser otra que Jessica Galera, autora de la saga Divano y de otras muchas novelas de fantasía romántica. Y digo que no podía ser otra porque es una persona especial en mi vida, una autora a la que apenas conocía y con la que inicié cierta amistad a raíz de un concurso que hizo en su web para conseguir Letargo, el primero de la saga anteriomente nombrada. No sabes la ilusión que me hizo ganar uno de los ejemplares... Así que reservé para ella este mes especial para mí, pues fue el que me vio nacer. ¡Y no te entretengo más! Te dejo con el tema que ella ha querido traer a este blog (bastante interesante, por cierto), y si deseas comentar indicando tus puntos de vista sobre él, bienvenido serás.


CLICHÉS DEL GÉNERO... LECTOR.

Pues eso, es habitual escuchar a los lectores quejarse, muchas veces, de los clichés que cumplen determinados géneros de novelas, que los convierten en “una más” o “más de lo mismo”. Pero podría decirse que tampoco ellos (nosotros) están (estamos) exentos de determinadas 'coletillas' que se escuchan de forma habitual y que expongo a continuación, planteando interrogantes al respecto de los mismos por ser, seguramente los que más me han llamado la atención al verlos regularmente expuestos en reseñas y demás (en libros míos y de otros compañeros lectores).


¿LECTORES A LOS QUE LES ESPANTAN LOS... LIBROS?

Un comentario que he visto bastante repetido y que me llama mucho la atención: "Me echa para atrás leer un libro porque pertenece a una saga". Cierto es que algunos autores parecen poseídos por el espíritu de su propia obra y parecen no ver el momento de ponerle punto y final, cosa que puede gustar a muchos y saturar a otros. Dicen que la virtud está en el término medio, pero me sorprende el rechazo que despiertan, de antemano, trilogías u obras formadas por 4 o 5 novelas.
Particularmente, cuando un libro me gusta necesito, o que sea un "tocho" o bien que tenga una continuación; porque te encariñas con los personajes, te enganchas a la historia y no sólo necesitas más, sino que al acabar la novela se te queda una sensación de nostalgia difícil de apaciguar. Como digo, entiendo que esas sagas interminables con 10-12 volúmenes y suma/sigue pueden saturar a muchos (a mí me ha pasado) pero se me hace más difícil entender que de buenas a primeras una historia pueda sostener cierto 'rechazo' en base a completarse con más libros, cuando precisamente lo que nos apasiona es eso, leer.


¿EMPATÍA CON LOS PERSONAJES?

 Veo a muchos que rebajan la puntuación de su reseña si no logran empatizar con el protagonista. ¿Debería ser razón para ello? Pues a ver: en ocasiones creamos a personajes insoportables, caprichosos, infieles, retorcidos, pesados, malos, incluso. El lector no se ve representado en ellos y eso le hace perder puntos a la opinión sobre la novela. Pero ¿no se supone que en una novela podemos transformarnos en aquello que jamás podríamos ser en la vida real? Al hablar de empatía, ¿nos estamos refiriendo a que actúen como lo haríamos nosotros? ¿A que se parezcan a nosotros? ¿No los alejaría eso de su esencia? Leer nos da la oportunidad de vivir más de una vida, pero esperar un comportamiento afín al nuestro o en el que vernos reflejados, ¿no es contradictorio? ¿Queremos dejar de ser por un momento, mientras leemos, Pepito Palote para convertirnos en alguien que actúe de un modo afín a Pepito Palote? ¿El fin de un libro no es el de convertirnos en una persona totalmente distinta a como somos realmente y disfrutarlo?


LIBROS... ¿FUNCIÓN?

Otra cosa que me llamó mucho la atención una vez, leyendo críticas sobre la novela 'Cincuenta sombras de Grey' (vaya por delante que ni la he leído ni he visto las películas porque el género erótico no es muy de mi estilo, que suelo moverme en literatura fantástica), decían que es machista y vende ese machismo como amor, algo que sucede en muchas otras novelas. Prácticamente la gente se mostraba indignada por el "mensaje" del libro de E.L James. Pero yo me pregunto: la función de un libro, ¿no es la de entretener? ¿Deben ser sus personajes ejemplos de vida y moral? ¿No nos empeñamos demasiado en buscar mensajes más allá de una trama creada simplemente para entretener y disfrutar?



2 comentarios:

  1. Hola! Me ha gustado mucho la entrada. Estoy de acuerdo con las reflexiones de Jessica, y es que creo que un libro puede gustar más o menos, su calidad final puede ser mejor o "mejorable" pero al final, un libro está para entretener, y a menos que sea -no ficción-, la labor de las historias es la de transportarnos a otro mundo, otra realidad, para que podamos enfatizar con nuevos personajes que pueden, o no, tener cosas en común con personas reales, como sus lectores. En fin, pienso que leer es una buena forma de desconectar y aprender, así que animo a todos a hacerlo.
    Besos y abrazos! :-)

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    1. ¡Hola! Gracias por comentar, guapa, yo coincido en varios aspectos de la entrada también. ¿A que es un tema interesante? *-*

      Saludos <3

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